El sorteo de Cincinnati regala en primera ronda un duelo que pertenece tres rondas más adelante: dos compatriotas de peso chocando antes de que el torneo haya cogido temperatura. Con el US Open a quince días, ninguna puede permitirse una salida humillante.
El Elo global de Navarro sigue siendo digno, pero su registro en pista dura ha caído casi 400 puntos por debajo del de Pegula: un daño específico de superficie tras un verano de derrotas tempranas, con el 6-2 6-2 de Korneeva en Toronto como prueba más cruda. Pegula, 7-3, solo cede ante pegadoras de élite como Shnaider.
Tres enfrentamientos, tres victorias de Pegula, y nada indica que el guion cambie. Navarro necesita profundidad y longitud para desactivar el cambio de dirección rival; hoy parece optimista. Pegula en dos sets, con un primer parcial tenso.




















