Buse firma su gran salto en Winston-Salem y Parry sobrevive a la montaña rusa de Monterrey
Ignacio Buse conquistó el título ATP de Winston-Salem con una victoria contundente ante Arthur Fery, Diane Parry superó a Elise Mertens en una final de tres sets en Monterrey y la atención se traslada ya por completo a Nueva York, donde espera un programa cargado del US Open con Jessica Pegula, Daniil Medvedev y Jasmine Paolini al frente.
Antes del partido dijimos41%Diane Parry
- 6
- Saques directos
- 7
- 10
- Dobles faltas
- 6
La última jornada antes de que el centro de gravedad del tenis se mude por completo a Flushing Meadows dejó dos finales de carácter muy distinto y una irrupción clara. En Winston-Salem, Ignacio Buse ofreció su versión más completa de la semana para batir a Arthur Fery por 6-3 y 6-2 y levantar un título ATP en pista dura sin que en ningún momento pareciera sacado de su ritmo. El peruano ya había resuelto la mitad más exigente del cuadro un día antes, cuando se rehízo de un bache intermedio para superar a Benjamin Bonzi por 6-2 4-6 6-1 en semifinales. En la final no hubo interrupción alguna.
Fery, que había llegado al partido decisivo tras deshacerse de James Duckworth, nunca encontró la manera de romper el guion. Buse mandó desde el fondo de la pista desde los primeros intercambios y el doble quiebre del segundo set liquidó el asunto. Para un jugador cuyo currículo reciente se había construido sobre todo en el circuito Challenger, un trofeo de nivel ATP en cemento en la víspera de un Grand Slam es un aval considerable.
El drama lo puso Monterrey. Diane Parry venció a Elise Mertens por 6-4 0-6 6-3 en una final de vaivenes extremos: un primer set ajustado para la francesa, un apagón total en el segundo, en el que no ganó un solo juego, y un tercero en el que recuperó la profundidad y la variedad que ya le habían servido para eliminar a Ann Li por 7-6 y 6-4 en semifinales. Mertens, que había necesitado tres mangas para doblegar a Nikola Bartunkova (1-6 6-4 6-2), no logró sostener el nivel que había hecho tan aplastante su segundo parcial.
El circuito Challenger dejó su propia cosecha. Katie Volynets se impuso en Filadelfia a Tereza Valentova por 6-3 y 7-5, después de haber superado a Oksana Selekhmeteva por 6-3 y 7-6; Valentova había llegado a la final tras arrollar a Julia Grabher (6-3, 6-1). Aidan Mayo conquistó Kingston ante Andres Andrade (6-3, 7-6), George Loffhagen ganó una final íntegramente británica en Roehampton frente a Charles Broom (7-5, 6-3) y Cezar Cretu fue implacable sobre la tierra de Augsburgo, cediendo apenas dos juegos ante Facundo Mena.
A partir de aquí, todo apunta a Nueva York. El programa previsto es amplio y está repleto de cabezas de serie ante rivales del tipo que convierte los partidos de primera semana en un trámite incómodo. Jessica Pegula, número tres, se mide a la no clasificada Elena Gabriela Ruse; Daniil Medvedev, octavo, se enfrenta a Hugo Gaston, cuyo juego de toque es el reverso exacto de lo que el ruso prefiere recibir en cemento. Jasmine Paolini juega ante Veronika Erjavec y Marta Kostyuk se cruza con Storm Hunter.
Las favoritas con más motivos para inquietarse son las emparejadas con rivales en forma o con galones. Emma Navarro se enfrenta a Lois Boisson, Barbora Krejcikova a Kamilla Rakhimova y Leylah Fernandez, finalista en este mismo escenario en el pasado, juega ante Shuai Zhang. En el cuadro masculino, Tommy Paul se mide a Chak Lam Coleman Wong, Jiri Lehecka a Pablo Carreno Busta, y Denis Shapovalov y Miomir Kecmanovic protagonizan uno de los duelos más igualados del día.